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No existe ningún ensayo clínico en humanos que haya comparado cabeza a cabeza el cloruro de magnesio contra el glicinato —o bisglicinato— de magnesio. Esa es la respuesta honesta y conviene ponerla antes que cualquier otra cosa. Lo que sí puede compararse con datos verificables es la química de cada sal, cuánto magnesio elemental aporta cada gramo de polvo y qué ha mostrado cada familia por separado frente al óxido de magnesio. Con esa evidencia sobre la mesa, no hay datos que permitan afirmar que una supere a la otra en una comparación directa, ni en un sentido ni en el otro: lo único medible hoy es su química, lo que cada familia mostró frente al óxido y una revisión sistemática que sí apunta una dirección —las formulaciones inorgánicas, como el cloruro, aparecen menos biodisponibles que las orgánicas, como el bisglicinato— sin llegar a desglosar sal por sal.
Qué es exactamente cada sal
El cloruro de magnesio es una sal inorgánica: un ion de magnesio acompañado de dos de cloro, con fórmula molecular MgCl2 [10]. Es muy soluble en agua y en México se vende sobre todo como polvo o escamas a granel, en farmacias, tianguis y mercados. La presentación comercial habitual no es la sal seca, sino el hexahidrato, es decir la misma molécula con seis moléculas de agua incorporadas al cristal. Ese detalle, que casi nadie menciona, cambia por completo la cuenta que veremos más abajo.
El glicinato de magnesio —etiquetado también como bisglicinato— es una sal orgánica en la que el magnesio está unido a dos moléculas de glicina, el aminoácido más pequeño. Su fórmula molecular es C4H8MgN2O4 [11]. A esa unión se le llama quelato: el mineral queda "abrazado" por el aminoácido en vez de existir como par iónico simple. La hipótesis comercial es que ese abrazo lo protege durante el tránsito intestinal. Es razonable, pero la evidencia que la pondría a prueba contra el cloruro no se ha generado.
Conviene separar dos cosas que la publicidad mezcla: la solubilidad es una propiedad física medible en un vaso de agua; la biodisponibilidad es cuánto mineral llega de verdad a la circulación. Están relacionadas —una revisión clínica atribuye la mejor absorción del citrato frente al óxido justamente a su mayor solubilidad [8]— pero no son sinónimos, y tanto el cloruro como el glicinato son formas solubles.
Cuánto magnesio elemental aporta cada gramo
Un gramo de sal no es un gramo de magnesio. El resto del peso es el acompañante: cloro en un caso, glicina en el otro. A partir de las fórmulas moleculares confirmadas en PubChem, y usando las masas atómicas estándar, la aritmética queda así:
- Cloruro de magnesio anhidro (MgCl2, 95.2 g/mol): alrededor del 25.5% del peso es magnesio.
- Cloruro de magnesio hexahidrato (MgCl2·6H2O, 203.3 g/mol): alrededor del 12%, porque casi la mitad del peso del cristal es agua.
- Bisglicinato de magnesio (C4H8MgN2O4, 172.4 g/mol): alrededor del 14%.
Estos porcentajes son estequiometría, no mediciones de un estudio: describen la molécula pura, no el producto terminado, que puede llevar excipientes, agentes de flujo o mezclas de sales. Por eso lo único que sirve para comparar dos frascos es el magnesio elemental declarado en la etiqueta, no los miligramos de sal. Y de ahí sale la primera sorpresa: el cloruro hexahidrato, la presentación mexicana de toda la vida, aporta menos magnesio por gramo que el bisglicinato, no más. El razonamiento de leer la composición antes que la marca es el mismo que aplicamos al comparar creatinas en el mercado mexicano.
Qué dice la evidencia en humanos
La evidencia humana sobre sales de magnesio existe, pero está construida casi siempre contra un rival fácil: el óxido de magnesio, que es la forma peor absorbida y la más barata de fabricar.
Un estudio comparativo en voluntarios sanos que recibieron unos 21 mEq diarios midió la biodisponibilidad como incremento de la excreción urinaria de magnesio y encontró una absorción fraccional de apenas 4% para el óxido, frente a valores mayores y equivalentes entre sí para el cloruro, el lactato y el aspartato [1]. Su conclusión textual es que "there is relatively poor bioavailability of magnesium oxide, but greater and equivalent bioavailability of magnesium chloride, lactate, and aspartate", y añade que las sales inorgánicas, según la preparación, pueden tener biodisponibilidad equivalente a las orgánicas. Ese resultado hay que pesarlo con sus debilidades, que son varias: se trata de un estudio pequeño, cuyo tamaño de muestra no aparece en el resumen publicado, sin aleatorización ni cegamiento descritos y con la absorción medida de forma indirecta por excreción urinaria. Con esa reserva, la evidencia disponible sugiere que el cloruro no está en el lado malo de la comparación: lo coloca al nivel del lactato y el aspartato, las dos sales orgánicas que ese estudio sí incluyó, y no dice nada sobre los quelatos de aminoácidos ni sobre el citrato, que no se evaluaron ahí.
El ensayo más citado del otro lado es un estudio aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo de 60 días en 46 personas sanas, que comparó citrato de magnesio, un quelato de aminoácidos y óxido de magnesio [2]. El citrato resultó el más biodisponible de los tratamientos estudiados, y las dos formas orgánicas —citrato y quelato de aminoácidos— mostraron mayor absorción que el óxido a los 60 días. Ese resultado favorable al quelato es real y hay que decirlo completo: el artículo nombra el producto como "amino-acid chelate", sin identificarlo como bisglicinato, y sus comparadores fueron óxido y citrato, no cloruro. Atribuirle ese hallazgo al glicinato frente al cloruro sería cambiar dos veces la pregunta.
La revisión sistemática más reciente sobre el tema —14 estudios seleccionados entre 433, en personas sanas, adultos mayores y personas con niveles previos por debajo de lo fisiológico— es la síntesis humana más cercana a esta pregunta, y sus resultados sí apuntan una dirección: las formulaciones inorgánicas aparecen como menos biodisponibles que las orgánicas, y el porcentaje de absorción depende de la cantidad ingerida [3]. El cloruro es inorgánico y el bisglicinato orgánico, así que esa frase juega a favor del segundo — con la advertencia de que la revisión reporta el hallazgo a nivel de familia: no desglosa sal por sal ni evaluó el bisglicinato de forma aislada. Su conclusión general es más sobria: todos los suplementos dietéticos de magnesio pueden mantener niveles fisiológicos en personas sanas sin déficit previo, aunque eso no puede asegurarse en personas mayores o con niveles subfisiológicos previos [3].
Una revisión sobre absorción intestinal relativiza el peso de la sal: "The type of Mg2+ salt appears less relevant than is often thought", siendo la cantidad ingerida y el estatus de magnesio de la persona factores de mayor peso que la sal elegida [6]. El párrafo no termina ahí, y la continuación importa: en la oración inmediatamente siguiente los mismos autores precisan que algunos estudios sí encontraron una biodisponibilidad ligeramente superior de las sales orgánicas frente a las inorgánicas en condiciones estandarizadas, y otros no [6]. Las dos revisiones humanas coinciden entonces en algo incómodo para cualquier eslogan: hay una señal a favor de las formas orgánicas, es pequeña, no es consistente entre estudios y ninguna de las dos la midió poniendo bisglicinato frente a cloruro.
Lo que ningún estudio ha comparado todavía
Aquí está el hueco que la mayoría de los contenidos sobre este tema esconde. Los dos trabajos preclínicos que se citan como prueba de superioridad de una u otra forma no incluyen ambas sales.
El primero es un estudio con isótopo estable en 80 ratas Wistar macho depletadas de magnesio, que evaluó diez sales: óxido, cloruro, sulfato, carbonato, acetato, pidolato, citrato, gluconato, lactato y aspartato [4]. Sus resultados: absorción entre 50% y 67%, las sales orgánicas ligeramente más disponibles que las inorgánicas, el gluconato como el más biodisponible, y una conclusión general de que las diez sales son suficientemente biodisponibles. El glicinato no figura entre esas diez. Además son ratas previamente depletadas, una condición que aumenta la absorción y que no representa a un adulto con dieta normal.
El segundo es un estudio en ratones Balb/c que comparó citrato, malato, acetil taurato y glicinato de magnesio, midiendo magnesio en tejidos: el acetil taurato elevó el magnesio cerebral y el citrato elevó el muscular y el cerebral [5]. El cloruro no figura entre esos cuatro, y el glicinato no aparece destacado en las conclusiones del trabajo. Otra vez: no es la comparación que se está buscando, y es un modelo animal.
Queda un frente más, el de la tolerancia digestiva, que es el argumento de venta más repetido a favor del glicinato. Un texto de referencia clínica lista dolor abdominal, diarrea, flatulencia y náusea o vómito entre los eventos adversos gastrointestinales asociados al magnesio, sin distinguir entre sales [9]. El argumento mecanicista de que una sal quelada sería más amable con el intestino es plausible, pero no encontré ningún ensayo que compare la tolerancia del cloruro frente a la del bisglicinato en personas. Mientras ese ensayo no exista, "el glicinato cae mejor al estómago" es una hipótesis con buena prensa, no un resultado.
El cloruro en gel, aceite o sales de baño es otra pregunta
Buena parte del cloruro de magnesio que se vende en México no se ingiere: se aplica sobre la piel en geles, "aceites" y preparaciones para masaje deportivo. Esa es una vía distinta, con su propia evidencia, escasa y poco favorable. Una revisión de 2017 sobre magnesio transdérmico concluye literalmente que "the propagation of transdermal magnesium is scientifically unsupported" [7]. No es un ensayo clínico y el campo tiene muy pocos estudios: la lectura correcta es que la evidencia es limitada y hoy no respalda esta vía. Nada de lo dicho sobre el cloruro por vía oral se traslada a la piel.
Cómo comparar el precio en México sin engañarse
El cloruro de magnesio es, con diferencia, la forma más barata por kilo de polvo en México, y ese es un argumento legítimo. Pero comparar precios por gramo de sal favorece artificialmente a la presentación con más agua. La comparación que sí informa es el precio por gramo de magnesio elemental: precio del envase dividido entre los gramos de magnesio elemental que declara la etiqueta. Con las proporciones de la sección anterior, la ventaja del cloruro hexahidrato encoge respecto a lo que aparenta en el anaquel, aunque suele seguir siendo la opción de menor costo. Que sea barato no dice nada sobre su desempeño biológico: el precio refleja el costo de producir la sal. Sus desventajas más claras son el magnesio por gramo del hexahidrato y un sabor intensamente amargo; en absorción, lo único que hay es esa señal a nivel de familia —las formas inorgánicas algo por debajo de las orgánicas— y ninguna medición que enfrente cloruro contra bisglicinato.
En el plano regulatorio, en México el magnesio se comercializa como suplemento alimenticio, categoría que regula la COFEPRIS. La dependencia prohíbe expresamente la publicidad que atribuya a estos productos propiedades que no puedan comprobarse o que sean útiles para prevenir, aliviar, tratar o curar una enfermedad, trastorno o estado fisiológico, y exige la leyenda "Este producto no es un medicamento" [12]. Dicho de forma directa: el magnesio, en cualquier sal, no cura ni previene ninguna enfermedad, y cualquier etiqueta o anuncio que sugiera lo contrario está fuera de norma. Si te interesa el magnesio en el contexto del rendimiento físico, revisamos aparte su relación con la creatina.
Puntos clave
- No hay ensayo humano que compare cloruro contra glicinato de forma directa; quien afirme lo contrario debería poder señalar el estudio.
- La única revisión sistemática que se pronuncia sobre la dirección coloca a las formulaciones inorgánicas —familia del cloruro— por debajo de las orgánicas —familia del bisglicinato— en biodisponibilidad, sin desglosar sal por sal [3].
- En humanos, un estudio pequeño —sin n publicado ni aleatorización descrita, con absorción medida por excreción urinaria— ubicó al cloruro por encima del óxido y a la par del lactato y el aspartato [1]; no evaluó quelatos de aminoácidos.
- El resultado favorable a un quelato de aminoácidos frente al óxido existe [2], pero no equivale a una ventaja del bisglicinato sobre el cloruro.
- Compara magnesio elemental, no gramos de sal: el cloruro hexahidrato aporta cerca del 12% y el bisglicinato cerca del 14%.
- La mayor tolerancia digestiva del glicinato es un argumento mecanicista sin ensayo comparativo que lo sostenga.
- El cloruro aplicado en la piel es otra vía, con evidencia limitada y desfavorable [7].
Fuentes
- Firoz M, Graber M. (2001). Bioavailability of US commercial magnesium preparations. Magnesium Research. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/11794633/
- Walker AF, Marakis G, Christie S, Byng M. (2003). Mg citrate found more bioavailable than other Mg preparations in a randomised, double-blind study. Magnesium Research. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/14596323/
- Pardo MR, Garicano Vilar E, San Mauro Martín I, Camina Martín MA. (2021). Bioavailability of magnesium food supplements: A systematic review. Nutrition. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/34111673/
- Coudray C, Rambeau M, Feillet-Coudray C, Gueux E, Tressol JC, Mazur A, Rayssiguier Y. (2005). Study of magnesium bioavailability from ten organic and inorganic Mg salts in Mg-depleted rats using a stable isotope approach. Magnesium Research. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/16548135/
- Ates M, Kizildag S, Yuksel O, Hosgorler F, Yuce Z, Guvendi G, Kandis S, Karakilic A, Koc B, Uysal N. (2019). Dose-Dependent Absorption Profile of Different Magnesium Compounds. Biological Trace Element Research. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/30761462/
- Schuchardt JP, Hahn A. (2017). Intestinal Absorption and Factors Influencing Bioavailability of Magnesium-An Update. Current Nutrition and Food Science. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/29123461/
- Gröber U, Werner T, Vormann J, Kisters K. (2017). Myth or Reality-Transdermal Magnesium? Nutrients. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/28788060/
- Schwalfenberg GK, Genuis SJ. (2017). The Importance of Magnesium in Clinical Healthcare. Scientifica. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC5637834/
- Allen MJ, Sharma S. (2023). Magnesium. StatPearls. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK519036/
- PubChem. Magnesium Chloride (CID 5360315). National Library of Medicine. https://pubchem.ncbi.nlm.nih.gov/compound/Magnesium-chloride
- PubChem. Magnesium Glycinate (CID 84645). National Library of Medicine. https://pubchem.ncbi.nlm.nih.gov/compound/Magnesium-diglycinate
- COFEPRIS. (2016). Trámites de suplementos alimenticios. Gobierno de México. https://www.gob.mx/cofepris/acciones-y-programas/suplementos-alimenticios
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Las referencias científicas citadas respaldan el carácter informativo de este artículo y no implican que los productos de Kóre Labs repliquen las condiciones exactas de los estudios referenciados.