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Si buscas cuál de las dos formas se absorbe mejor, la respuesta honesta incomoda: no existe ningún ensayo diseñado para responder bisglicinato contra citrato. Las dos veces que ambas formas se administraron a los mismos sujetos fue como comparadores secundarios de un tercer producto, y en el más reciente de esos cruzados —2024— el magnesio en plasma subió de forma significativa con el citrato a las 4 horas y no aumentó de forma significativa con el bisglicinato [10]. El ensayo aleatorizado de 2003 que puso frente a frente óxido, citrato y un quelato de aminoácidos midió la mayor concentración de magnesio en suero con el citrato, no con el quelato [1]. Dicho de otro modo: el ranking que repiten los comparativos comerciales no sale de ensayos humanos diseñados para compararlas.
Qué separa químicamente a un glicinato de un citrato
En el glicinato —o bisglicinato— el magnesio va unido a dos moléculas de glicina, un aminoácido. En el citrato va unido a ácido cítrico, el mismo ácido orgánico del ciclo de Krebs. Las dos entran en la categoría de formas orgánicas que usan las revisiones de biodisponibilidad; el óxido, el sulfato y el cloruro quedan del lado inorgánico.
Esa frontera sí tiene respaldo. Una revisión sistemática publicada en Nutrition en 2021, que partió de 433 estudios y seleccionó 14, concluye que las formulaciones inorgánicas parecen ser menos biodisponibles que las orgánicas y que el porcentaje de absorción depende de la cantidad administrada [2]. Fíjate en lo que esa conclusión no dice: no ordena entre sí a las formas orgánicas. Glicinato y citrato caen del mismo lado de la línea.
Qué midió el ensayo de 2003 con tres formas
Walker y colaboradores publicaron en 2003 un ensayo aleatorizado, doble ciego, controlado con placebo y de grupos paralelos: 46 personas sanas, 60 días, 300 mg de magnesio elemental al día repartidos en tres formas —óxido, citrato y quelato de aminoácidos— más un brazo de placebo [1]. Estos son sus resultados, en el orden en que los reporta el artículo:
- Excreción urinaria de 24 horas, su medida de absorción: las dos formas orgánicas —citrato y quelato— superaron al óxido a los 60 días (P = 0.033). Aquí el quelato empató con el citrato.
- Magnesio sérico: el citrato alcanzó la mayor concentración media frente a todos los demás tratamientos, tanto tras la primera toma (P = 0.026) como a los 60 días (P = 0.006).
- Magnesio salival: el citrato crónico dio la mayor concentración media frente a todos los tratamientos (P = 0.027).
- Magnesio eritrocitario: no se observaron diferencias entre los grupos. Eso es un resultado nulo y así hay que leerlo; no significa "una ventaja pequeña" para nadie.
- Óxido de magnesio: no se diferenció del placebo.
Hay un detalle que cambia la lectura y que rara vez aparece en los comparativos: el artículo llama a ese tercer brazo quelato de aminoácidos y su resumen no especifica qué aminoácido es. Leerlo como si fuera bisglicinato es una suposición, no un dato.
Las dos veces que ambas formas se dieron a los mismos sujetos
Hay dos ensayos cruzados en humanos donde citrato y bisglicinato se administraron a las mismas personas dentro del mismo protocolo. En los dos, la pregunta que el estudio venía a responder era otra: qué tan bien rendía un tercer producto propietario y de marca registrada. Citrato y bisglicinato entraron sólo como comparadores.
El primero es de 2018: un estudio cruzado repetido, doble ciego y de un solo día en personas sanas, en el que cada participante recibió 350 mg de magnesio en distintas formulaciones —un magnesio sucrosomial, citrato, óxido y bisglicinato— tras una semana de lavado, con medición de magnesio en sangre, orina y eritrocitos [9]. Su resumen reporta contrastes estadísticos únicamente contra el magnesio sucrosomial: mayor incremento en sangre y orina frente al óxido, y ventaja en eritrocitos frente al bisglicinato. No publica un contraste entre citrato y bisglicinato ni especifica cuántos participantes hubo.
El segundo es de 2024: un estudio clínico cruzado, aleatorizado y doble ciego en 40 mujeres y hombres sanos, con dieta baja en magnesio durante 7 días y muestra de sangre por punción digital antes de la toma y a la 1, 4 y 6 horas, que comparó un magnesio microencapsulado contra óxido, citrato y bisglicinato [10]. Sus resultados, tal como los reporta el resumen: el magnesio en plasma subió de forma significativa en todos los tiempos medidos con el microencapsulado, y sólo a la hora con el óxido y a las 4 horas con el citrato; con el bisglicinato no se observó un aumento significativo. El estudio también recogió efectos adversos por fuente —aumento de la motilidad intestinal y sensación de pesadez gástrica— y concluye que el microencapsulado los redujo frente a las demás fuentes.
Cómo leerlos sin exagerarlos. Ninguno llega libre de interés comercial: en el de 2024 los autores declaran empleo en Bionos Biotech y en Lubrizol Life Science, y financiamiento de Lubrizol Life Science [10]; el de 2018 lo firman autores con afiliación a la empresa PharmaNutra S.p.A. y su registro en PubMed no exhibe declaración de conflicto de interés [9]. Los dos miden cinética aguda de magnesio en plasma —un marcador de respuesta corta, no de reservas corporales— en ventanas de horas. Y ninguno fue diseñado ni potenciado para el contraste entre citrato y bisglicinato: que una forma cruce el umbral de significancia y la otra no, dentro de un estudio pensado para lucir a una tercera, no demuestra que sea superior. Es lo más cercano a una comparación directa que hay publicado, y es evidencia limitada.
Qué se ha medido específicamente del glicinato
Sí existe evidencia humana directa sobre el diglicinato —el bisglicinato— y conviene contarla completa, porque tiene dos caras. En 1994, Schuette y colaboradores realizaron un estudio cruzado, doble ciego y aleatorizado en 12 pacientes con resección ileal, comparando 100 mg de magnesio marcado con el isótopo 26Mg administrado como diglicinato frente a óxido [3].
En el grupo completo la absorción fue baja y similar entre las dos formas: 23.5 % contra 22.8 %. Pero en los cuatro pacientes con peor absorción del óxido, el quelato absorbió sustancialmente más (23.5 % contra 11.8 %; p < 0.05), y los autores reportan que el quelato fue mejor tolerado por todos los pacientes. Además, el pico de enriquecimiento isotópico ocurrió antes con el quelato —una diferencia media de 3.2 ± 1.3 horas; p < 0.05— y el área bajo la curva de enriquecimiento también fue mayor (p < 0.05). Los autores concluyen que los datos apoyan que una parte del diglicinato se absorbe intacta por una vía de transporte de dipéptidos.
La advertencia está en la población: eran pacientes con intestino resecado, no adultos sanos. Un mecanismo que ayuda cuando la absorción está comprometida no implica ventaja en un intestino íntegro; en ese mismo estudio, para el grupo completo, no la hubo.
El ensayo clínico más reciente sobre bisglicinato tampoco compara sales entre sí: su comparador es placebo. En 2025, un ensayo aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo asignó 250 mg de magnesio elemental como bisglicinato o placebo a 155 adultos de 18 a 65 años con mala calidad de sueño autorreportada, durante 4 semanas [6]. El grupo de magnesio bajó más en el Índice de Severidad de Insomnio que el grupo placebo (−3.9 [IC 95 %: −5.8 a −2.0] contra −2.3 [IC 95 %: −4.1 a −0.4]; p = 0.049), con un tamaño de efecto pequeño (d de Cohen = 0.2). Un valor de p de 0.049 apenas cruza el umbral convencional, el comparador fue placebo y no otra sal de magnesio, y los propios autores piden mediciones objetivas de sueño e intervenciones más largas.
Del lado preclínico, un trabajo de 2019 comparó en ratones Balb/c compuestos unidos a aminoácido —acetil taurato y glicinato— contra compuestos unidos a ácido orgánico —citrato y malato— en tres cantidades distintas [4]. Los dos hallazgos que el resumen destaca son para el acetil taurato, que elevó el magnesio cerebral, y para el citrato, que elevó el magnesio muscular y cerebral de forma independiente de la cantidad; el glicinato no aparece entre los compuestos con aumento reportado. Son ratones: sirve para generar hipótesis, no para ordenar suplementos humanos.
Qué dice la etiqueta del citrato como laxante de venta libre
Una solución oral de citrato de magnesio se comercializa en Estados Unidos bajo la monografía OTC de laxantes salinos. Su etiqueta, listada en DailyMed, declara ese propósito —laxante salino—, el uso para el alivio del estreñimiento ocasional y la nota de que generalmente produce una evacuación entre media hora y seis horas después, con una concentración de 1.745 g de citrato de magnesio por onza líquida [7]. Esa concentración está muy por encima de lo que aporta una porción de suplemento alimenticio, así que la etiqueta describe esa presentación, no cualquier cantidad.
Que los suplementos de magnesio tienen acción catártica tampoco es novedad: el estudio de 1994 arranca señalando que reponer magnesio por vía oral resulta difícil precisamente por la acción catártica de la mayoría de los suplementos orales en las cantidades usadas con fin terapéutico [3]. Lo que no existe es la comparación que de verdad interesaría aquí: ningún ensayo ha comparado la tolerancia digestiva de citrato contra bisglicinato con ese desenlace como objetivo primario. El estudio de 2024 sí recogió motilidad intestinal y pesadez gástrica por fuente, pero su comparación es contra el magnesio microencapsulado [10]; y el de 1994 reporta mejor tolerancia del diglicinato frente al óxido, no frente al citrato [3].
La formulación pesa tanto como la sal
Un trabajo de 2019 evaluó 15 formulaciones comerciales de magnesio con dos métodos in vitro y después llevó a prueba en 30 personas las dos con predicciones opuestas [5]. Los productos mostraron una variación muy amplia en absorción y disolución; en la prueba in vivo, el incremento sérico máximo fue de +6.2 % contra +4.6 % y el área bajo la curva, de 6.87 contra 0.31 mM·min. La conclusión de los autores es metodológica: la mala disolución in vitro anticipó la mala biodisponibilidad in vivo.
Dos matices honestos: ese ensayo comparó dos productos, no dos sales, y uno de ellos era una fórmula con varias fuentes de magnesio. Lo que sí deja claro es que el nombre de la sal en la etiqueta no basta para predecir cuánto magnesio llega a la sangre: el excipiente, la compresión y la disolución del comprimido mueven la aguja. El mismo principio de "el formato importa" lo revisamos al comparar ashwagandha en polvo contra cápsulas.
De dónde salen los porcentajes que circulan
"80-90 % de absorción para el glicinato contra 60 % para el citrato", y sus variantes, aparecen en decenas de páginas sin una sola referencia. Al rastrear la literatura indexada en PubMed no localizamos ningún ensayo humano que sustente esas cifras para ninguna de las dos formas; si existiera, las páginas que las repiten no lo citan.
Hay además una razón conceptual por la que un porcentaje fijo por sal no puede ser correcto: la revisión sistemática de 2021 reporta que el porcentaje de absorción depende de la cantidad administrada [2]. Un número aislado, sin cantidad, sin población y sin método de medición, no describe nada verificable.
Qué sigue abierto
- Falta un ensayo diseñado para comparar ambas formas. El estudio de referencia es de 2003, con 46 personas repartidas en cuatro brazos, y su brazo de quelato no está identificado como bisglicinato [1]; los dos cruzados que sí administraron citrato y bisglicinato a los mismos sujetos venían a evaluar un tercer producto y no fueron potenciados para ese contraste [9] [10].
- Los marcadores son imperfectos. Suero, saliva y orina responden a corto plazo; el magnesio eritrocitario, que refleja mejor las reservas, no mostró diferencias entre formas [1].
- No hay desenlace clínico comparativo. El bisglicinato tiene un ensayo contra placebo con efecto pequeño [6]; el citrato no tiene su equivalente moderno en el mismo desenlace, y ningún ensayo los ha comparado entre sí con un desenlace clínico como objetivo primario.
- El punto de partida cambia la respuesta. La revisión sistemática de 2021 sostiene que todos los suplementos de magnesio mantienen niveles fisiológicos en personas sanas sin déficit previo, pero no da eso por asegurado en personas mayores o con niveles subfisiológicos de partida [2].
Cómo se ve esto desde la regulación mexicana
En México estos productos se registran como suplementos alimenticios ante la COFEPRIS, no como medicamentos. Entre las prácticas que la propia autoridad enumera como no permitidas está «Atribuirles propiedades que no puedan comprobarse o que son útiles para prevenir, aliviar, tratar o curar una enfermedad, trastorno o estado fisiológico.» Además, la etiqueta debe incluir la leyenda «Este producto no es un medicamento» [8].
La lectura editorial es directa: una comparación entre sales es una afirmación técnica y debería poder rastrearse hasta un estudio con su población, su método y su resultado. Cuando una tabla comparativa no trae ese rastro, lo que estás leyendo es una decisión de marketing. Revisamos ese marco regulatorio con más detalle en ashwagandha y COFEPRIS.
Puntos clave
- Ningún ensayo se ha diseñado para comparar bisglicinato contra citrato; las dos veces que ambas formas se dieron a los mismos sujetos fue dentro de estudios que evaluaban un tercer producto [9] [10].
- En el ensayo de 2003 con tres formas, el citrato dio el mayor magnesio sérico y salival; el quelato lo empató en excreción urinaria y el óxido no se diferenció del placebo [1].
- El magnesio eritrocitario no mostró diferencias entre grupos: resultado nulo, no ventaja pequeña [1].
- La evidencia humana directa del diglicinato viene de 12 pacientes con resección ileal: sin ventaja en el grupo completo, con ventaja en el subgrupo de peor absorción [3].
- La etiqueta OTC de una solución oral de citrato de magnesio declara propósito de laxante salino, alivio del estreñimiento ocasional y evacuación entre media hora y seis horas [7]; ningún ensayo ha comparado la tolerancia digestiva de citrato contra bisglicinato con ese desenlace como objetivo primario.
- En el cruzado de 2024, el magnesio en plasma subió de forma significativa con citrato a las 4 horas y no aumentó de forma significativa con bisglicinato, en un estudio no diseñado para ese contraste, financiado por Lubrizol Life Science y con autores empleados del patrocinador [10].
- Dos productos con la misma sal pueden diferir mucho en disolución y absorción [5].
Fuentes
- Walker AF, Marakis G, Christie S, Byng M (2003). Mg citrate found more bioavailable than other Mg preparations in a randomised, double-blind study. Magnesium Research 16(3):183-191. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/14596323/
- Pardo MR, Garicano Vilar E, San Mauro Martín I, Camina Martín MA (2021). Bioavailability of magnesium food supplements: A systematic review. Nutrition 89:111294. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/34111673/
- Schuette SA, Lashner BA, Janghorbani M (1994). Bioavailability of magnesium diglycinate vs magnesium oxide in patients with ileal resection. JPEN Journal of Parenteral and Enteral Nutrition 18(5):430-435. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/7815675/
- Ates M, Kizildag S, Yuksel O, et al. (2019). Dose-Dependent Absorption Profile of Different Magnesium Compounds. Biological Trace Element Research 192(2):244-251. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/30761462/
- Blancquaert L, Vervaet C, Derave W (2019). Predicting and Testing Bioavailability of Magnesium Supplements. Nutrients 11(7):1663. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/31330811/
- Schuster J, Cycelskij I, Lopresti A, Hahn A (2025). Magnesium Bisglycinate Supplementation in Healthy Adults Reporting Poor Sleep: A Randomized, Placebo-Controlled Trial. Nature and Science of Sleep 17:2027-2040. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40918053/
- CVS Pharmacy, Inc. MAGNESIUM CITRATE- cvs magnesium citrate oral solution - cherry liquid. DailyMed, U.S. National Library of Medicine. https://dailymed.nlm.nih.gov/dailymed/drugInfo.cfm?setid=fb80ffce-a7b6-7f19-e053-6294a90a5c6b
- Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS). Trámites de suplementos alimenticios. Gobierno de México. https://www.gob.mx/cofepris/acciones-y-programas/suplementos-alimenticios
- Brilli E, Khadge S, Fabiano A, Zambito Y, Williams T, Tarantino G (2018). Magnesium bioavailability after administration of sucrosomial® magnesium: results of an ex-vivo study and a comparative, double-blinded, cross-over study in healthy subjects. European Review for Medical and Pharmacological Sciences 22(6):1843-1851. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/29630135/
- Pajuelo D, Meissner JM, Negra T, Connolly A, Mullor JL (2024). Comparative Clinical Study on Magnesium Absorption and Side Effects After Oral Intake of Microencapsulated Magnesium (MAGSHAPE™ Microcapsules) Versus Other Magnesium Sources. Nutrients 16(24):4367. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39770988/
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Consulta a un profesional de la salud antes de iniciar cualquier régimen de suplementación, especialmente si estás embarazada, en período de lactancia, tomas medicamentos o padeces alguna condición médica. Los resultados individuales pueden variar.
Las referencias científicas citadas respaldan el carácter informativo de este artículo y no implican que los productos de Kóre Labs repliquen las condiciones exactas de los estudios referenciados.