Reishi: qué es y qué dice la evidencia humana

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El reishi (Ganoderma lucidum) es un hongo leñoso y barnizado con más de dos mil años de uso en la tradición de China y Japón, donde se le conoce como lingzhi y reishi, respectivamente [5]. En México se vende como suplemento alimenticio. La respuesta honesta a «para qué sirve» es que en humanos hay poca investigación y la que existe es de muy baja calidad: el metaanálisis más completo publicado hasta hoy reunió 17 ensayos clínicos aleatorizados y 971 participantes, y calificó la certeza de la evidencia como muy baja en todos los desenlaces que midió [1]. Abajo está lo que sí se ha medido, con sus números, y lo que sigue sin demostrarse.

Qué es el reishi

El reishi pertenece a la familia Ganodermataceae. El género Ganoderma agrupa 219 especies y G. lucidum es la especie tipo; el nombre viene del latín lucidus, «brillante», por el aspecto barnizado del sombrero. Identificarlo no es trivial: la revisión de referencia describe una «alta plasticidad fenotípica» que históricamente causó confusión taxonómica entre ejemplares parecidos [5].

Su uso aparece documentado desde el Shen Nong Ben Cao Jing, de la dinastía Han oriental (25-220 d.C.), y durante siglos estuvo reservado a la nobleza porque el ejemplar silvestre era escaso. Desde los años setenta el cultivo artificial es la fuente principal, y de ahí salen las presentaciones que existen hoy: polvo del cuerpo fructífero, extractos de micelio, preparaciones de esporas y aislados de polisacáridos [5]. Si te interesa el panorama completo de esta categoría en el país, tenemos una guía de suplementos de hongos funcionales en México.

Qué compuestos contiene

Dos familias de moléculas concentran el interés científico. Los polisacáridos, entre ellos los betaglucanos, cuyo azúcar mayoritario es la glucosa, aunque los heteropolímeros también incorporan xilosa, manosa, galactosa y fucosa. Y los triterpenos: se han caracterizado más de 100 con composición química conocida, sobre todo ácidos ganodéricos y lucidénicos, responsables del sabor amargo del hongo [5].

El dato incómodo para quien compra es la variabilidad. En el análisis de productos comerciales que recoge esa misma revisión, el contenido de polisacáridos osciló entre 1.1% y 5.8%, y el de triterpenos fue desde indetectable hasta 7.8% [5]. Dos frascos que dicen «reishi» pueden no contener lo mismo, lo que complica comparar un estudio con otro y un producto con otro. El problema no es exclusivo de este hongo: lo desarrollamos en extracción y componentes activos de los adaptógenos.

Qué midieron los ensayos en humanos

La síntesis más reciente es un metaanálisis con evaluación GRADE publicado en 2025, que buscó en EMBASE, PubMed, Web of Science y Scopus hasta agosto de 2024 y reunió 17 ensayos clínicos aleatorizados con 971 participantes [1].

Encontró diferencias estadísticamente significativas en cuatro variables: índice de masa corporal (diferencia media ponderada -0.43; IC 95% -0.77 a -0.10), creatinina (-0.14; IC 95% -0.27 a -0.02), glutatión peroxidasa (+2.29; IC 95% 1.67 a 2.92) y frecuencia cardiaca (-3.92; IC 95% -7.45 a -0.40) [1]. En cambio, no observó efectos significativos sobre grasa corporal, circunferencia de cintura, presión arterial, glucosa en ayuno, perfil lipídico, marcadores inflamatorios ni enzimas hepáticas [1]. La conclusión de los autores es literal y prudente: la suplementación «puede tener efectos modestos sobre ciertos índices de salud, pero la evidencia está limitada por su muy baja calidad».

Dos revisiones Cochrane apuntan en la misma dirección. La de 2015 incluyó cinco ensayos con 398 participantes en total, pero solo tres aportaron datos analizables —en esos tres todos los participantes tenían diabetes tipo 2 y recibieron de 1.4 a 3 g diarios durante 12 a 16 semanas—. No hubo reducciones estadística ni clínicamente significativas en HbA1c (dos estudios, 130 participantes), colesterol total, LDL ni índice de masa corporal (dos estudios, 107 participantes); los datos de presión arterial y triglicéridos, que tampoco mostraron diferencias significativas entre grupos, provienen de un solo ensayo de 84 participantes [4]. El riesgo de sesgo fue bajo en un solo estudio e incierto en los otros cuatro, y sus autores concluyeron que «la evidencia procedente de un número pequeño de ensayos aleatorizados no respalda el uso de G. lucidum» en esa población [4].

La revisión de 2016, en el terreno oncológico, examinó cinco ensayos en los que el hongo se administró junto con la terapia convencional. La razón de riesgo de respuesta fue 1.50, pero con un intervalo de confianza del 95% de 0.90 a 2.51, es decir, compatible con la ausencia de efecto. Los autores registraron aumentos pequeños en marcadores inmunitarios (CD3 +3.91%, CD4 +3.05%, CD8 +2.02%), señalaron que «la calidad metodológica de los estudios primarios fue en general insatisfactoria», que ningún ensayo midió supervivencia a largo plazo, y que la revisión «no encontró evidencia suficiente para justificar el uso de G. lucidum como terapia de primera línea» [3].

Por qué «certeza muy baja» no es un tecnicismo

GRADE no califica si un resultado salió positivo, sino cuánta confianza merece. «Muy baja» significa que el estimado del efecto es muy incierto y que la investigación futura probablemente lo modifique. El motivo, en este caso, está en el texto completo del metaanálisis: aplicando la herramienta Cochrane Risk of Bias 2.0, 16 de los 17 ensayos recibieron una calificación de calidad «pobre», uno quedó como «regular» y ninguno alcanzó la categoría «buena» [2].

A eso se suma una heterogeneidad enorme entre estudios. Las cantidades administradas en los ensayos fueron de 200 a 11,200 mg al día —una diferencia de 56 veces entre el extremo bajo y el alto— y las intervenciones duraron entre 1 y 24 semanas [2]. Las poblaciones tampoco son comparables entre sí: hubo personas con asma alérgica moderada a grave, artritis reumatoide, hipertensión o dislipidemia, diabetes tipo 2 y síndrome metabólico, disfunción hepática leve, fibrilación auricular, sobrepeso y obesidad, adultos mayores y personas sin una condición específica [2]. Un promedio de -0.43 puntos de índice de masa corporal agregado sobre ese conjunto no describe bien a ningún grupo en particular.

Qué sigue abierto

  • Ensayos mejor diseñados. Cochrane pidió de forma explícita que la investigación futura sea controlada con placebo y se apegue a los estándares de reporte de ensayos clínicos [4].
  • Desenlaces que de verdad importen. Ninguno de los ensayos oncológicos revisados midió supervivencia a largo plazo [3].
  • Estandarización del material. Mientras el contenido de principios activos varíe entre productos como varía hoy, replicar un resultado es casi imposible [5].
  • El salto del laboratorio a la persona. La revisión de referencia lo resume así: la mayoría de los estudios se han hecho en animales o en cultivo celular, y los estudios experimentales en humanos «han sido a menudo pequeños, y los resultados no siempre respaldan los hallazgos in vitro» [5].

Cómo se regula el reishi en México

En México el reishi se comercializa como suplemento alimenticio. Según COFEPRIS, los suplementos alimenticios no requieren registro sanitario pero sí un aviso de funcionamiento, y su publicidad tiene dos límites independientes: no puede atribuirles propiedades que no puedan comprobarse, y tampoco puede presentarlas como útiles frente a un padecimiento —la norma prohíbe ambas cosas por separado— [6]. La misma sección restringe la publicidad a las características del producto —solo cabe mencionar la finalidad de incrementar la ingesta dietética total, complementarla o suplir alguno de sus componentes—, prohíbe presentarlos como modificadores del estado físico o mental y obliga a incorporar en la publicidad la leyenda «Este producto no es un medicamento» [6]. Las notas de la página remiten al artículo 79 del Reglamento de la Ley General de Salud en materia de publicidad y a la NOM-251, numeral 6.7, sobre retiro de producto del mercado [6]. Cómo funciona esa regulación en la práctica lo explicamos en nuestra guía de COFEPRIS y adaptógenos.

Kóre Labs vende reishi dentro de su catálogo de hongos funcionales. Nada de lo anterior es una afirmación sobre ese producto ni sobre ninguna marca: la evidencia descrita corresponde a los ensayos citados, con las poblaciones y las limitaciones que se detallan arriba.

Puntos clave

  • El reishi o lingzhi es Ganoderma lucidum, un hongo cultivado a escala desde los años setenta cuyo interés químico está en los polisacáridos y los triterpenos [5].
  • La síntesis humana más completa reúne 17 ensayos aleatorizados y 971 participantes, y su certeza GRADE es muy baja en todos los desenlaces [1].
  • De los desenlaces medidos, solo cuatro alcanzaron significancia estadística, y con magnitudes pequeñas; la mayoría no mostró efecto [1].
  • Dieciséis de los 17 ensayos fueron calificados de calidad pobre, con cantidades y duraciones muy dispares entre sí [2].
  • Dos revisiones Cochrane independientes concluyeron que la evidencia disponible es insuficiente en los contextos clínicos que evaluaron [4][3].
  • En México es un suplemento alimenticio y su publicidad no puede atribuirle propiedades no comprobables ni presentarlo como útil frente a un padecimiento [6].

Preguntas frecuentes

¿Reishi y lingzhi son el mismo hongo?

Sí. «Lingzhi» es el nombre chino y «reishi» el japonés de Ganoderma lucidum. En la literatura científica aparecen ambos, a veces dentro del mismo artículo [5].

Si el metaanálisis encontró resultados significativos, ¿por qué la certeza es muy baja?

Porque significancia estadística y confianza en el resultado son cosas distintas. Un efecto puede cruzar el umbral habitual de significancia y aun así provenir de estudios con riesgo de sesgo alto, poblaciones dispares y cantidades muy diferentes entre sí. GRADE penaliza exactamente eso: con 16 de 17 ensayos calificados como pobres, el sistema concluye que el estimado puede cambiar por completo cuando existan estudios mejores [2].

¿Por qué dos productos de reishi pueden no ser comparables?

Porque el contenido de principios activos depende de la cepa, de la parte del hongo utilizada y del método de extracción. En los productos comerciales analizados, los polisacáridos fueron de 1.1% a 5.8% y los triterpenos de indetectable a 7.8% [5].

Fuentes

  1. Jafari A, Mardani H, Mirzaei Fashtali Z, Arghavan B (2025). The Nutritional Significance of Ganoderma lucidum on Human Health: A GRADE-Assessed Systematic Review and Meta-Analysis of Clinical Trials. Food Science and Nutrition. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40510787/
  2. Jafari A, Mardani H, Mirzaei Fashtali Z, Arghavan B (2025). Texto completo en PMC del mismo metaanálisis (evaluación de riesgo de sesgo, cantidades y duraciones de los ensayos). PMC12160064. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12160064/
  3. Jin X, Ruiz Beguerie J, Sze DM, Chan GC (2016). Ganoderma lucidum (Reishi mushroom) for cancer treatment. Cochrane Database of Systematic Reviews. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/27045603/
  4. Klupp NL, Chang D, Hawke F, Kiat H, Cao H, Grant SJ, Bensoussan A (2015). Ganoderma lucidum mushroom for the treatment of cardiovascular risk factors. Cochrane Database of Systematic Reviews. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/25686270/
  5. Wachtel-Galor S, Yuen J, Buswell JA, Benzie IFF (2011). Ganoderma lucidum (Lingzhi or Reishi): A Medicinal Mushroom. En: Herbal Medicine: Biomolecular and Clinical Aspects, 2a edición. CRC Press/Taylor and Francis. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK92757/
  6. COFEPRIS, Secretaría de Salud. Trámites de suplementos alimenticios. Gobierno de México. https://www.gob.mx/cofepris/acciones-y-programas/suplementos-alimenticios

⚕️ Aviso importante

Este contenido tiene fines exclusivamente informativos y educativos. No constituye asesoría médica, diagnóstico ni prescripción de tratamiento. Los suplementos alimenticios complementan la alimentación, no son medicamentos y no están destinados a diagnosticar, tratar, curar ni prevenir ninguna enfermedad.

Consulta a un profesional de la salud antes de iniciar cualquier régimen de suplementación, especialmente si estás embarazada, en período de lactancia, tomas medicamentos o padeces alguna condición médica. Los resultados individuales pueden variar.

Las referencias científicas citadas respaldan el carácter informativo de este artículo y no implican que los productos de Kóre Labs repliquen las condiciones exactas de los estudios referenciados.